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Cancelaciones Hipotecarias

Es un documento notarial que se otorga  cuando se ha satisfecho íntegramente el pago de la deuda , normalmente un préstamo, de que responde una finca gravada con hipoteca.

Esta escritura se otorga  exclusivamente, por los representantes de la entidad acreedora ( habitualmente  banco o caja) y  no hace falta que comparezca el deudor o cliente de la entidad.

La simple certificación bancaria de pago del préstamo no es más que un documento privado insuficiente para producir la cancelación de la hipoteca. Para que el pago acceda y conste en el Registro de la Propiedad, será necesario otorgar escritura pública de cancelación del préstamo o crédito hipotecario, en la que los apoderados del Banco o Caja, o acreedor de que se trate harán constar que el préstamo o crédito ha sido totalmente amortizado, dándose por pagados y solicitando la cancelación registral de la hipoteca.

Documentación necesaria:

Datos registrales de la finca/s gravada/s con hipoteca mediante nota simple del Registro o copia de la escritura de préstamo.

 

Impuestos:

Están exentas del Impuesto de Transmisiones y Actos Jurídicos Documentados (ITPAJD), no pagan ningún impuesto, únicamente el Impuesto sobre el Valor Añadido correspondiente a la escritura de cancelación y posterior inscripción ( es decir la factura de la Notaría y Registro) al anularse la exención que antes existía por exigencias de la Legislación comunitaria (apartado siete del artículo primero de la Ley 28/2014, de 27 de noviembre, por la que se modifica la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido).