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Documentos Tutelares

Este tipo de documentos, permite a una persona, con plena capacidad de obrar, nombrar o excluir a una o más personas para que ejerza/n los cargos tutelares (tutor, curador, etc.), para el caso de que sea declarada incapaz en el futuro. En este documento podrá incluir disposiciones relativas al funcionamiento y al régimen de protección que pueda ser adecuado, especialmente por lo que respecta al cuidado de su persona.

Efectivamente, existen situaciones de la persona –tales como la menor edad, determinadas enfermedades, la senectud…- que hacen precisa la intervención de otra persona salvaguardando los intereses de aquella.

En determinados casos, la Ley ha previsto ya quien será el representante legal de la persona que se encuentre en dichas situaciones, como sucede, por ejemplo, con el menor de edad: son sus padres quienes se preocupan de su bienestar y quienes le representan en aquellos asuntos en los que el menor tiene interés.

En otros casos, sin perjuicio del necesario control judicial, la Ley deja un alto grado de libertad a la persona o a sus padres para decidir quien velará por sus intereses en una de esas situaciones; situaciones que siempre son sobrevenidas tales como la muerte de ambos progenitores o una enfermedad que impide a la persona gobernarse por si misma.

Los documentos tutelares indican, sobrevenidas esas situaciones, a la autoridad judicial quien debe ser el primer llamado a defender los intereses de la persona que no puede legalmente decidir por sí misma.

Caso de no existir un documento tutelar es la Ley la que sirve de guía a la autoridad judicial sin tener en cuenta las preferencias de la persona en cuestión o de sus progenitores.

¿Cuáles son las posibilidades?

1.- Nombramiento de tutor por los padres.

2.-Autotutela. Ley 41/2003 de protección patrimonial de las personas con discapacidad. Artículo 223. La delación de la autotutela es la disposición que hace cualquier persona que, previendo perder la capacidad, comparece ante notario a fin de designar quién desea que en el futuro sea su tutor, así como para establecer cualquier norma o criterio que deba ser tenida en cuenta en relación con su persona o bienes.

3.-Apoderamientos preventivos. Poderes que, a diferencia de los demás, no se extinguen por la mera incapacidad del poderdante (artículo 1732 del Código Civil).

4.-Patrimonio Protegido. El patrimonio protegido es un instrumento creado por la «Ley 41/2003 de protección patrimonial de personas con discapacidad», modificada por la Ley 1/2009, cuya finalidad es la de crear una masa de bienes vinculados a la satisfacción de las necesidades de una persona discapacitada, sea física (≥65%) o psíquica (≥33%). Su utilización es escasa a pesar de que presenta ventajas fiscales.

Este patrimonio se constituye en escritura pública a iniciativa del propio discapacitado, o de sus padres o tutor. Sólo tienen beneficios fiscales las aportaciones que se realicen por el tutor, el cónyuge o familiares hasta el tercer grado (padres, hijos, abuelos, nietos, hermanos, sobrinos y tíos).

5.-Documento de voluntades anticipadas (Testamento vital).